La revista electrónica de Los Cabos
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Octavio Paz 100 años I

Por: Sandra Ricco

Octavio Paz  de su Puño, y letra

 

Celebramos a Octavio Paz por Todo México, su natalicio y aportación al arte y pensamiento Universal: Ensayista, escritor y pensador que desentraña en su obra la inmensidad y enigma del Mexicano.

Extraordinaria resulta la  recopilación y Edición por el mismo Octavio Paz…de sus Libros y Ensayos.

A las cuales añadió algunos textos y modifico de forma considerable otros.

Por lo que resulta imprescindible, tener “El Peregrino en su Patria” Obras completas.

Escribió en el Prologo:

En está obra “Era imposible atiborrar de notas y aclaraciones el texto; preferí confiar en la cordura de mis lectores”.

Octavio Paz  el gran pensador Mexicano Nació en la Colonia Juárez; en la calle de Venecia, y creció y se educo en el sobreviviente pueblo de Mixcoac ubicado entre San José Insurgentes y la colonia Nápoles.

Su abuelo, figura fundamental de su crianza, Irineo Paz, quién le enseño  en la antigua casona  a cosechar coles en su huerto, y  a ser un lector apasionado de la biblioteca  privada desde la cual podía ver  por la ventana frondosos árboles y  escuchar el murmullo terrenal.

Generoso…porque se dio a la tarea de reeditar y revisar su propia obra en un acto de autocrítica, algo difícil para un escritor común, encumbrado a nivel internacional.

Sin duda Octavio Paz fue un ser de avanzada, de pensamiento claro, tenaz estudioso de su origen, lo que le permitió ser un critico implacable, siempre constructivo para quienes lo valoraron bien, carácter que lo llevo a ser Embajador de México por el mundo.

Para muestra un botón que nos muestra al Mexicano en la Frontera…

El Laberinto de la soledad

La minoría de los Mexicanos que poseen conciencia de si, No constituye una clase inmóvil o cerrada. No solamente es la única activa -frente a la inercia indoespañola del resto- sino que cada día modela mas el país  a su imagen., Y crece, conquista a México.

Todos pueden llegar a sentirse mexicanos, basta por ejemplo que cualquiera cruce la frontera.  Para que, obscuramente, se haga las mismas preguntas que se hizo  Samuel Ramos en El Perfil del Hombre y la cultura en México. Y debo confesar que muchas de las reflexiones que forman parte de  este ensayo nacieron fuera de México durante dos años de estancia en los estados unidos.. Recuerdo que cada vez que me inclinaba sobre la vida norteamericana, deseoso de encontrarle sentido, me encontraba con mi imagen interrogante. Esa imagen  destacada sobre el fondo reluciente de los Estados unidos, fue la primera y quizá la mas profunda de las respuestas que dio ese país a mis preguntas. Por eso, al intentar explicarme algunos de los rasgos del Mexicano de nuestros días principio con esos para  quienes serlo es un problema de verdad vital, un problema de vida o muerte.

Al iniciar mi vida en Los Estados Unidos residí algún tiempo en Los Ángeles, cuidad habitada por mas de de un millón de personas de origen mexicano. A primera vista sorprende al viajero – además de la pureza del cielo y  de la fealdad de las dispersas y ostentosas construcciones- la atmosfera vagamente mexicana de la ciudad, imposible de apresar con palabras o conceptos. Está Méxicanidad- gusto por los adornos, descuido y fausto, negligencia,pasión y reserva- flota en el aire. Y digo que flota porque no se mezcla ni se funde  con el otro mundo, el mundo norteamericano, hecho de precisionón y eficacia. Flota, pero no se opone; se balancea, impulsada por el viento, a veces desgarrada como una nube, otras erguida como un cohete que asciende. Se arrastra, se pliega, se expande, se contrae, duerme o sueña, hermosura harapienta. Flota: no acaba de ser, no acaba de desaparecer.

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