La revista electrónica de Los Cabos
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Todo México




Dolores Hidalgo, Guanajuato

Venir al Bajío es siempre como sumergirse en el mar de aquel pueblo con valor y valores, de artes, culinaria y de creación. Porque como dijo Pablo Neruda "La felicidad es nuestro interior, por lo tanto, ella no depende de qué tenemos, sino de quiénes somos".



Vamos a Mitla

Está a solo 40 kilómetros de la ciudad de Oaxaca y es el espacio arqueológico que rinde tributos a San Pablo. La presencia humana data del 7000 años a.C La cultura Zapoteca y Mixteca del periodo postclásico reinaba este lugar, junto con sus dioses y ofrendas a la tierra, al aire, al agua y fuego.



Ballet Folklórico de México

En un viaje de bailables llenos de color, fuerza y pasión que va desde "El Son de la Negra", pasando por "Fiesta de Veracruz", "Juana Gallo", "Adelitas", "Tehuantepec" y "Sones de Michoacán"; a la danza del venado, que nos lleva de nuevo a nuestras raíces prehispánicas.



Comitán de las nueve estrellas

Es muy temprano, y está enfriando, el olor a humedad de sus piedras y canteras aún se perciben como un recuerdo de la lluvia del verano.




Parras, Coahuila. El Valle de los Pirineos

Así le llamaron los españoles a Parras, Coahuila por su paisaje tipo europeo y fertilidad que daba trigo, olivo y vid. Y es la vid la que hoy representa a Parras en todo el mundo 




El Vizcaíno, un desierto sobre el mar

Partimos con la complicidad de la Sierra de la Giganta a nuestras espaldas. Visitamos el Parque Nacional de la Ballena Gris, sí, Aun un podemos disfrutarlo. “Ven, vamos a acampar, mis abuelos todavía lo hacen...”











Hidalgo, viña de manantial

Hidalgo una delicia donde existen manantiales termales y templados y algunas fuentes cuantiosas de agua



Cuernavaca, la eterna primavera

Vamos a la llamada por los extranjeros “Ciudad de la eterna primavera”. Será por su clima templado todo el año.



Guerrero Negro

Son las 5pm nuestros niños corren, trepan y se empapan de las Dunas que parecen de Azúcar y se olvidan que estamos justamente en coordenadas de lo que se llama terrenalmente estar a la buena de Dios.