La revista electrónica de Los Cabos
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El Vizcaíno. Un desierto sobre el mar

Por: Sandra Ricco 

 


Partimos con la complicidad de la Sierra de la Giganta a nuestras espaldas. Visitamos el Parque Nacional de la Ballena Gris, sí, Aun un podemos disfrutarlo.

 “Ven, vamos a acampar, mis abuelos todavía lo hacen...”

Es Raquel, princesa Guaycura Cochimíe a quién me encuentro en el camino, y como si de siempre nos conociéramos, nos hicimos a la mar en sus raíces.

Me llega ese espíritu explorador, seguro, como el que nació con todo…entonces ¿por qué no?

Llegamos sobre la Sierra de la laguna, y tomamos café con la marca de la sirena,  es aquí, donde habitan especies submarinas y confieras para hacer caminatas exploradoras muy temprano por la temperatura que alcanzará los 40 grados a nivel del mar en un rato mas.

Imperdible…

El Parque Natural Laguna de San Ignacio que es oficialmente un puerto turístico y pesquero pertenece  a un complejo lagunar, como si una cordillera de agua fuera en una gran zona de inundación. La relevancia de su entorno la hace área protegida, pues todas las especies de esta Finisterre dependen de ello. De esta Madre inmaculada y eterna laguna. La luna se asoma ya.

“Mis primos y yo bajábamos a jugar aun al anochecer… allá por el Hotel Finisterra donde trabajaba mi abuelo”.

La arena desértica tras el empuje del viento vespertino nos anuncia del peligro al no seguir las reglas de exploración: Respeto al medio ambiente, amor a la natura, hidratación, ropa adecuada y reserva de comida y transportación.

El Vizcaíno, que también es un bello apellido, tiene aproximadamente 2,546,790 Km2 de extensión, de manglares y dunas costeras y lagunas a lo que se denomina poblaciones vegetales sagradas.

“Todo el paisaje se veía… y nos podían cuidar… antes éramos libres al jugar pues ¿quién nos iba a robar? Solo estábamos nosotros sin tantos hoteles…”

Pureza a recobrar…

Porque más de 400 especies marinas y terrestres habitan el área: mamíferos, aves, reptiles con serio peligro de extinción. Algunos muy peligrosos.

La montaña da la sombra adecuada para un recorrido fascinante y espectacular. Una instalación de arte natural.

Sitio de Patrimonio Mundial de la Humanidad. Alguien tenía que reaccionar.

“Sabes… antes el único peligro que había era que nos fuéramos a ahogar en el mar” (risas).

Vamos por  el Km. 75 que nos guía desde Asunción hasta el desierto Vizcaíno y… ¡a pescar se ha dicho!

Hombres de trabajo son los pescadores de la zona, que valoran vivir sobre un extenso litoral, mas de 50 especies marinas son protegidas dentro de la pesca deportiva. Un destino de nativos pescadores.

Una dimensión de luz distinta nos guía por Baja California Sur. Una generación.

“Mis Padres sólo se asomaban y nos miraban desde lejos, sin más preocupación”.

Un Santuario…

A veces lejano es  Santiago, Miraflores y El Triunfo, donde artistas labran a mano, maderas, pieles y palma como las canastas y las chamarras. Los cestos y los equipos de montar.

Aquí es el Noroeste Mexicano, donde la soledad es una necesidad para preservar las especies más endémicas.

“Vamos Princesa, ponte un traje típico de vez en vez…”

Tierra de raíces profundas, de mangos y ates con queso. Donde es posible bucear en las playas que suceden al magnifico Golfo de California, que cada vez crece más y exige adaptarnos a su carácter sísmico eterno.

La Pitahaya es la flor favorita de Raquel, sí, porque es la flor emblemática del estado, aun más en Los Cabos.

“Tienes que ir a la feria de la Pitahaya, Sandra, es en Julio”.

Transparentes son sus aguas… honestas, como debiera comportarse la gente que llega.

Bucear es posible en este acuario, y donde se une el Océano Pacifico al Golfo de California se debe, según los expertos, disfrutarse el Kayak.

“¿A la Feria del Mango ya fuiste?” Si…

Porque sus ferias naturales son el principal ritual, solo tienes que voltear a ver el mar y éste te guiará. El chile y la fresa no pueden faltar, el jitomate amarillo es una entradita nada más.

“Mi abuela me cuenta cuando se iban a caballo desde San Lucas hasta el Médano… donde eran los bailes”.

Vamos ahora a los volcanes de las Tres Vírgenes para deportes de montaña. Para ascender a éstos se necesita una ambición legítima.

Como a la Sierra de San Francisco,  para escaladores con su extraordinaria geografía física y mental.

 “Quiero ir a visitar la ruta Rupestre, nunca he ido, ¿cómo ves? Y me llevo a los niños”

Una forma de Explorar distinta es la posibilidad en esta tierra y mar…

“Salimos a conocer las pirámides Mayas y cuando regresé vi sucio”.

Porque el surfing es posible sobre Océano Pacifico, desde Punta Eugenia hasta Cabo San Lucas y hacia Cabo Pulmo de regreso, donde no debería haber basura.

El windsurf es para el invierno cuando llegan los vientos del norte y los sitios favoritos para ello son La Paz y San José del Cabo.

La cabalgata y recorridos en bicicleta de montaña son una sorpresa en sí, distintos servicios que conservan la tradición aun dan estos recorridos, pues ¡vamos a subirnos!

Son las ”tlacuachadas” o carrera de caballos las actividades más tradicionales en su circunferencia protegida.

“Antes comíamos carne asada… pero más pescado, mucho pescado…”

Emocionante…

Luego de nadar en playa Palmilla entró el mar a lo más alto, y toma todas mis cosas… los ocho turistas extranjeros recogen cada una, y me las entregan de regreso, sorprendidos, porque no perdí ninguna. Un milagro Jesuita o buenos humanos.

Fuimos después a disfrutar de la gastronomía local como el pescado más gourmet, sí, el de la pesca de día, que el mar invita y el pescador recolecta, es guisado empapelado y algo de carne asada en leña de mezquite… uvas locales y helados.

“Tortillas de harina para mí”

Porque las hacemos en la casa. Y un Burrito para mí, pero de maíz, como en Guanajuato, ¡Ah si! Y recuerda que en los 50’s llegaron empresarios del Bajío a Caballo, a arrear ganado y a sembrar la tierra sin robar ejidos, arena y piedra. A pescar.

Juguemos…

En los poblados mas tradicionales se celebra al Santo Patrono de cada municipio  como San José o San Francisco Javier a celebrar en diciembre, o Santa Bárbara.

Donde ver charrería y peleas de gallo que recuerdan “El Gallo de Oro” López Tarso. El actorazo.

“¿Fuiste ya a Santa Rosalía?” Y su rostro se llena de alegría, de orgullo.

Es bello, en el traje típico de Baja California Sur está la flor de Pitahaya, es su símbolo con un holan ancho en el ruedo. La blusa es blanca con más Pitahayas bordadas… y luego sus lentejuelas… algo oriental le recuerdo.

“Claro, los Chong…”

“Me gustaría que en las escuelas se pidiera una vez al año ponerse los trajes típicos”.

Baja California Sur es de raíz profunda, es la semilla de la fruta su sabor.

La vendimia del vino único, un privilegio sobre el desierto, y el menudo, la machaca de pescado abundan durante el carnaval de La Paz.

“Antes no teníamos que poner el seguro a las puertas..”

Que pena.

Suena la música de banda y ranchera bailando Azul Cielo y El Conejo…

Eran los Pericúes, los Guaycuras quienes en la época prehispánica, habitaron la península de Baja California Sur.  Y son sus princesas, guardianas y guerreras terrenales las musas, dicen, del espíritu de la Reina Calafia.

Vamos Raquel, vamos a sembrar la mar y la tierra, otra vez…

Para poder mirar el cielo como 100,000 años atrás, cuando llego Papá.