La revista electrónica de Los Cabos
       La revista electrónica de Los Cabos

Big Sur, el océano de Orión

Por: Sandra Ricco


“ Hoy te he visto pasar con la cara de pena..”


 

Etimológicamente, Big Sur es un océano de lluvia por sus estrellas, si. Las de Hollywood y las etéreas…como Orión, su constelación mas conocida y bella en la tierra.

Venir de Los Ángeles entregados al sol y admirar los desniveles en alta mar a una altura dramática y rápida sobre el cielo azul veraniego es una escena de película imperdible...
Intenso…Un pueblo de la California poco conocida que en contraste por su gran espiritú que rodea en sus montañas al océano pacifico, ese es el Gran Sur de las piruetas de Hitchcock. Vamos de Camel a Lobos Reserve…

“No me digas que no..”
Espacios dinámicos dan la bienvenida…en un lugar donde según muchos siguen enamorándose haciendo golf desde esas ventanas que dan paso a la natura salvaje y confortable, será porque aquí los palacios de la hotelera tienen baños compartidos y vistas al paraíso y cenas inolvidables al horno de una leña que no cualquiera…Siempre con opciones de ascensos a primera clase.

Desde Santa Bárbara es posible subir hasta Santa Inés para agarrar la autopista que el Sr. Roberts rodó en su mil revoluciones desde los 60. O eso me contó.
Sitio de aventuras en bicicleta sobre la mini perfecta autopista de enormes abetos, esos que me recuerdan que fui niña scout y me encantaba acampar con mi manada y hacer nudos marineros perfectos.

“¿Donde van los que nunca hicieron daño?”
Rentar un auto descapotable es buena opción para sentir el viento infrenable como el cambio climático, el mar y sol desde una altura impresionante, desde donde ver las canteras locales de sus montañas sagradas algo parecida a la familiar Spezia. Y Llegamos a otra reserva donde acampar es la condena. Pfeiffer Big Sur Park.

“Donde van, los que lloran en silencio?
Sin tantita pena es la Costa Sur en Big Sur sobre el Océano pacifico que compartimos la que nos invita a la casona del cineasta Hitchcock, que es bien famosa por sus pelís de miedo que hacían soñar con la probable justicia. Como “suspicion” o Rebecca” en 1941.

Tomar la Ruta 56 desde Camel a San Simeón Highway que conecta a BigSur con la demás California definitivamente, pero antes a saludar a Santa Inés, una aldea cercana con una Misión casi enorme.

“Donde van los que están iluminados?”
El clima es el esperado, hay que llevar Rompevientos y bronceador al mismo tiempo.
La Reserva de la marina Creek es sofisticada y balbuceante con ecosistemas protegidos como Cousteau los nombro de cariño.

Nostálgico es Big Sur porque colorear a lápiz Boxit de diseño en esta columna el arcoiris de emoción que me dio en esta cabaña de maderas de la región.
La Route 56 que nos lleva de nupcias desde San Francisco, a San José, y hasta la península de la vieja Monterrey, aquí muy cerquita pasaremos por la gran ventana al paraíso a 30 minutos, si la de EEUU y pase a saludar a Ken.

“Blanca era la luz de su mirada, frágil el espejo donde miraba…”
La invitación es ir hasta los viñedos frescos de regreso y jugar al laberinto nuevo, los rancheros nativos han hecho esto; un espacio Ecoambiental pleno de juventud en serio.
Estar en Big Sur es como si al asomarse desde las ventanas se siente que en el mundo todo es mentira…Porque esta bella área de California te hace vivir que todo puede ser perfecto, por su influencia Franciscana y Jesuita, por sus Misiones que sus pobladores llenan de flores y papeles de china coloridos, destellantes que me recuerdan el amor de los compositores a la humanidad. “Quiero verte reír…no me digas que no..”

Porque de símbolo cazador, Orión es la constelación mas conocida de la tierra por sus estrellas brillantes y visible desde ambos hemisferios. Imperdible Big Sur, Mi Amor.  

Soundtrack: Niña Pastori