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Saint Jean de Luz

Por: Sandra Ricco


 

Situada en el distrito de Bayonne, en Pirineos Atlánticos como parte del Camino de Santiago, Saint Jean de Luz en la costa vasca francesa posee un carácter muy especial que le permite ser independiente del distrito, sin embargo, por todo el puerto se respira y come Bayonne.
Siguiendo el Camino de Santiago, algo que surgió inesperadamente, una tradición desde el siglo VIII pues el Camino de Santiago que recorre Francia y España, entre otros países Europeos llega a Santiago de Compostela por donde también pasaré... ¡haber si aprendo algo espiritual!
 
No me quedó más que seguir a los peregrinos, eso sí ¡en carro! Pues estas pequeñas ciudades resultan tan o más interesantes por su legado cultural y gastronómico.
Ciudad ocupada en el siglo IX por Vikingos que dieron impulso al puerto, que luego fue dominado por Ingleses en 1155, quienes le dieron el auge que hasta hoy sigue conservando; ahora es la provincia vascofrancesa por excelencia.
La pequeña ciudad pesquera de Saint Jean de Luz obtiene en 1570 aproximadamente su independencia económica de Bayonne, siendo hoy un precioso pueblo turístico y pesquero que se conoce en el mundo por sus atributos, mismos que sus habitantes han hecho crecer al margen de las otras ciudades maravillosas que le rodean. Un trabajo tremendo pues, toda la región y casi cada pequeña ciudad invita a detenerse y pasar al menos dos días en ellas por su enorme cultura y calidez... eso sí más cara que Biarritz algo incomprensible.
Llegando por la ruta A63 rodeando una pequeña y entramada carretera de doble sentido que rodea montañas frondosas y verdes, algo que dejó el verano, se ven a lo lejos casas que parecerían chalets en medio del campo, pintadas de rojo y blanco, sin duda, otro mundo... en Costa Vasca Francesa.
Los habitantes que impulsaron esta región de Pirineos Atlánticos se dice, eran refugiados Judíos, que venían de Castilla y Aragón expulsados por los amables reyes católicos de la época; algo que, al ver el orden y prosperidad del lugar, parece cierto, Judíos que tuvieron que emigrar cuando en 1602, el Rey francés Carlos VII los echó, para luego regresar en 1789 aproximadamente.
La Bahía de San Juan de Luz, está de moda en Europa, la atmosfera es de un verano que ¡ya termino! pero hay regata, su juego tradicional de pelota vasca y equitación; así que no hay donde estacionarse, afortunadamente veo un letrero de Le Parc Victoria, una villa rodeada de vegetación, oasis que nos permite aparcar en su estacionamiento a sólo 300 metros de la playa ¡très bien!
Playa democrática, donde todos deben venir a pie y toalla en mano. Se ven niños saliendo de la escuela con sus padres comiendo y jugando mini frontón aprovechando la temperatura y tranquilidad del mar Cantábrico que baña sus playas.
Entre el Atlántico y los Pirineos, su catedral St-Jean Baptiste en medio de un callejón es simplemente única, desde su techo cuelgan barcos e insignias navieras, y al fondo se adora a la virgen del los pescadores en un retablo de madera medieval que se extiende en doble altura como si fuera una enorme biblioteca tipo peli de Harry Potter, la cual por fortuna no ¡usaron como set! Simplemente imperdible y también llena de peregrinos con bastón y pasaporte de ruta de Santiago.
Llamada una de las siete provincias vascas es parte de la enorme cultura gastronómica de la región que posee su propio y distintivo carácter único, como su delicioso jamón, muy parecido al serrano, pero sin duda mucho más fresco y casero, sus cazuelas de frijoles blancos con ternera, sus conservas dulces y saladas de pescados y olivas todo ello rematado siempre por el vino de la región más cercana a muy buen precio, algo que impulsa la industria vinícola local.
Sus colores rojo y blanco, enmarcado por carteles culturales en azules muy náuticos, anunciando conciertos, actividades para niños a pleno sol de día y terrazas a tope que llevan hasta el puerto con kiosco incluido de frente al mar, sin duda, muy bien planeada resaltando siempre la belleza y recordando a todo el que vive, nativo o no, la personalidad pujante y trabajadora de un pueblo luchón que adora al turismo y se lo hace saber.
   
Saint Jean de Luz en Cote Basque en euskera, su lengua nativa, una ciudad situada en la costa sureste de la Francia más exótica y tradicional, bañada por su bahía abierta al mar Cantábrico cerca de Ciburne donde desemboca el río Nivelle... un sitio imperdible e inspirador si de casualidad pasabas por aquí hacia la ruta de Santiago...