Cuba 2026

Golpe de timón

“Dos gardenias para ti con ellas quiero decirte, te quiero, te adoro mi vida.

Ponles toda tu atención, pues serán tu corazón y el mío…

Hace poco estuve en Madrid y conversé con cubanos que “habían logrado escapar de la dictadura”, me dijeron, apenas hacía unos meses.

Había algo diferente en sus miradas de exilio, alegres como siempre los conocí a pesar de todo, ahora tenían una mirada muy triste.

“Dos gardenias para ti que tendrán todo el calor de un beso…”

Abel se acercó con su guitarra y cantó flamenco a mis espaldas, no pude dejar de verlo y conversar, de vez en vez la tocaba con sus dedos haciendo exhalar un sonido suave pero contundente, ¡ya no más!

Sabes Sandra, luego del último huracán nuestra casa está destrozada, mis padres viven en un cuartito, no hay luz, y sin luz no hay agua…

La insalubridad es infinita.

No hay medicinas, y cuando llegan unas pocas son tan caras que no podemos pagarlas…

Comemos una porción de pollo cada uno o dos años, y eso muy poco…

En Cuba estamos incomunicados. ¿Les toco una canción más? Lágrimas.

“De esos besos que te di y jamás te encontraran en el calor de otro querer…”

Marta junto con otras compañeras agradece poder tener refugio pues “la dictadura nos persigue, nos quita las porciones de comida y nos encarcela”. Luna comenta: “la prostitución cada día es más, las niñas se pintan y quieren crecer para ayudar a llevar un poquitico de plata”. Dulce opina: “¿Qué te dicen en México? ¿Verdad que te dicen que somos unos grandes doctores, o intelectuales? Eso no es cierto. Todo eso se acabó. No hay educación. Es una mentira”. Sí Dulce, una mentira insostenible.

“A tu lado vivirán y se hablarán como cuando estás conmigo y hasta creerás que se dirán te quiero…”

También conversé con Gael quien vive en Miami: “Tu imagínate, que despiertas cada día y no sabes en qué día vives, ni te importa, solo importa salir a vagabundear y buscar qué comer, beber o quién te de agua para limpiarte”.

Así conversé con una pequeña muestra de hermanas y hermanos cubanos, afuera y adentro de Cuba con el corazón entumido, escuchando esas voces quebradas como su espíritu, a fuerza de una promesa de revolución que creyeron sus padres y abuelos, de autonomía y prosperidad que nunca llegó.

Contrasté sus voces con las estadísticas y ensayos, con líderes que tienen años o décadas pidiendo ayuda, con algún contacto que hacen turismo político para informarse e informar. Y sí, aun quienes creen en “ese” tipo de comunismo antiguo, no pueden más que reconocer la miseria y casi peor, que está viviendo Cuba, indefendible e insoportable para un pueblo tan noble y manso.

Concluimos entre todos que el pueblo cubano ha sido despojado, por sus propios gobernantes, sí, despojado de cualquier derecho, ni el más mínimo atisbo de esfuerzo por atraer bonanza, han sido despojados de agua, alimento, salud, trabajo, educación, cultura; les han arrebatado la vida. “Tu imagínate, Sandra, no sabemos nada de nada, ni de adentro de Cuba ni de afuera, de otros países, todo lo esconden, ni siquiera nos podemos comunicar, lo poco que nos llega a mi familia es de cartas y remesas de Estados Unidos de unos parientes, si no, habríamos muerto de hambre como muchos, de desnutrición, pero ¿quién habla de eso?

“Pero si un atardecer las gardenias de mi amor se mueren… es porque han adivinado que tu amor me ha traicionado porque existe otro querer…”

Es imperativo crear un modelo económico y social para Cuba, apoyarlos en una transición a una líder o líder nativos que tenga la capacidad, pero, sobre todo, el corazón de amar tanto a su pueblo como para ponerse a trabajar y salir delante de tremendo apocalipsis.

¿Quién se apunta?

Porque sí, el pueblo cubano ha sido despojado de todo, y por fin de lo más valioso y lo último que les quedaba: su dignidad.

Cuba ha de volver a vivir.

¡Que viva Cuba!

Sound track: Dos Gardenias para ti; Buenavista Social Club


Lectura relcionada de Sandra Ricco: Cuba, un país en América