Venezuela, un umbral

Conocí a Venezuela en Londres, en el año 2000.

Una compañera de la escuela había terminado la carrera de derecho allá, y cuando me despedí de ella antes de regresar, le pregunté cuándo regresaría a Venezuela, su país de origen. Su respuesta fue categórica: No voy a regresar, ganó las elecciones Chávez y va a ser un desastre. Me quedo. ¡Asombroso para mí!

Ver caer más y más al pueblo venezolano y las conversaciones a lo largo de los años con ellas y ellos, que últimamente parecían estar llegando al nivel de hambruna y miseria de Cuba, ha sido doloroso. Recientemente estuve en España y pude conversar con venezolanos y venezolanas, muy tristes, desesperanzados, queriendo regresar algún día a su patria.

Hoy leo y escucho a intelectuales, políticos y opinadores sobre la detención del dictador Maduro, y es como si escuchara las ideas de los 60s.

No conocen de primera mano el sufrimiento de los venezolanos.

Solo quieren la atención, colgarse políticamente, y seguir con ideas que hoy no funcionan.

Y lo peor, no dan alternativas posibles.

No se sitúan en el contexto real de la geopolítica sociológica mundial. Ni siquiera leen estadísticas, menos van a foros con venezolanos. No tienen idea.

¡Deben entender que estamos ya en otro tiempo y otro espacio donde el ORDEN debe prevalecer o la humanidad no sobrevivirá!

Agradezco que durante la detención del dictador no hubo agresión directa al pueblo venezolano.

Agradezco que no sucumbieron a la tentación de hacer un gran show con de fuego, sangre y poder.

Hoy Delcy Rodríguez debe entender que aun está en una situación privilegiada, porque de haber querido, Donald Trump la hubiera capturado a ella y a todos los demás cómplices.

Y que no lo haya hecho es ganar un voto de confianza, desde mi punto de vista.

Ella está en una situación privilegiada y será la venezolana responsable de acordar y llevar a cabo una transición pacífica y benéfica para Estados Unidos de América y Venezuela.  Simplemente tiene que aclamar a su conciencia. Hacer autocrítica de todo el daño que le ha hecho a su propio pueblo.

Me sorprende a su vez, las voces que condenan los reclamos de Trump sobre las empresas estadounidenses expropiadas durante el mandato de esos dos autoritarios venezolanos, apéguense a derecho y punto. Porque expropiar así nomas porque me caes mal y eres “yanqui” también es un desacierto. Y un probable delito.

Y luego…

Condenar que USA quiera su pago por la ayuda acordada para detener a Maduro…

Trump es hombre de negocios, ¿no lo conocen? ¿ven? Ni siquiera leyeron El Principito…

A nadie engañó, él no te da soporte así porque sí, y siempre lo ha dejado bien claro.

¿Cuánto les gusta que cueste una operación así para capturar a Maduro?

¿Quén paga eso? ¡los estadounidenses! ¿eso es justo? 

No veo a los intelectuales hablar al respecto…

Nada es gratis, menos en geopolítica. ¿Esto es nuevo? ¡NO!

Corina lo asumió desde el principio. Y sus seguidores, según me comentaron venezolanos en España. Considerando que valía la pena pagar el precio.

Otra cosita…

Venezuela, es un punto estratégico de sudamérica en todas formas.

Rusia y China vienen instalándose de una u otra forma en esas aguas, incluyendo Panamá…

Estos países (Rusia y China) hablan de seguridad nacional, cuando hablan de Ucrania o Taiwán, y justifican el belicismo. Pero ahora dicen no entender la posición de Estados Unidos respecto a Venezuela. ¿A qué juegan los tres?

Mi consejo es ponerse a la altura del contexto actual y prospectar, no es negociable ya, querer vivir en un mundo caótico, donde los que mas sufren son nuestros pueblos, mientras los tiranos se dan la gran vida sin trabajar y llaman a la guerra a sus paisanos, al final ni ellos ni sus hijos y nietos van a combatir. ¡Fíjate nada más!

El mundo necesita un nuevo orden, y créanme que podemos rescatar poco de ideologías delirantes.

Los jóvenes están hartos de escuchar el mismo disco rayado una y otra vez, viendo su presente y futuro derrumbarse. Mientras los “líderes” mundiales se regordean y viven en la opulencia, la hipocresía y la desfachatez.

Nuestras juventudes desean y necesitan ACCIÓN, el mundo en franco estado terminal y todos viviendo en la negación. El mundo está inundado de criminales, de drogas y adicciones  en todas  sus formas, empezando por ideologías enfermizas.

No veo a los intelectuales, sociedad civil, y políticos de izquierda o derecha o centro, abordar toda la agenda social y geopolítica en conjunto y dar alivio, respuestas y propuestas. Solo llevan agua para su molino.

Esta muy bien opinar. ¿Y? ¿Qué opciones proponen? ¿Ven? Hace falta orden.

Algo tengo claro según mis últimos estudios: O salimos de esta crisis internacional unidos, con carácter y compromiso en armonía; o el estado nuclear sucederá, y adiós a los días de sol, la nieve, la lluvia… para absolutamente todos. ¿Cómo se llama esto en cristiano? Muerte en vida.

Mi deseo es que Venezuela, empezando este nuevo ciclo, tenga una transición inmediata, ordenada y negociada con rigor y justicia. Con un gobierno nativo que garantice las libertades individuales y la salud, educación y prosperidad. Y si para ello es necesario un tutor justo y temporal y el pueblo venezolano lo autoriza, esto siempre será mejor que un tirano nativo y quesque “patriota” que te mata de hambre y miedo, que te hace huir de tu patria. Que el pueblo venezolano decida su futuro, por lo pronto en las urnas ya lo decidió.

¡Que viva Venezuela!